miércoles, 21 de julio de 2021

ESPIRAL TURQUESA

 

ESPIRAL TURQUESA


Surfea en la pared del espacio

se desliza viajando sujeto al tiempo

fluye formando ondas que pasan

espera a la que podrá ser cabalgada.


En el horizonte de sucesos contempla

el punto de no retorno del que escapa

convertida espuma de luz en beso

aquí llega la que dejará ser domada.


Sobre rayos patinan estrellas

deslizándose en tubos infinitos

atraviesan el cristal líquido

fluyendo en espirales turquesa.


Sin ser surfista, puedo imaginar que domino una ola montando en su cresta y que la controlo haciendo surf sobre ella. Presentir la adrenalina que da cabalgar sobre una ola hace que piense que es un momento mágico de emociones para el surfista que patina sobre ellas. Por eso para mi un surfista es una estrella que se desliza viajando sujeto al tiempo como expreso en el poema.

Hace más de 500 años que se tiene constancia de la presencia del surf en las islas de Polinesia, donde las primeras escenas donde a alguien se le ocurrió aprovechar las olas del mar para desplazarse las presenciaron los expedicionarios que viajaban con el capitán Cook en 1767 por las costas de Hawai. Estas islas del Pacífico atesoran en la actualidad alguna de las olas más famosas que los surfistas persiguen por el mundo.

La competición de las principales categorías del surf buscan siempre la época más propicia para encontrar las mejores olas de cada parte del mundo, buscando la ola perfecta.

Entre las mejores olas y más famosas del mundo están Banzai Pipeline en Hawai, la ola de izquierda de Mundaka en Vizcaya, Teahupo’o en Tahití, Jeffreys Bay en Sudáfrica, la ola oceánica El Quemao de Lanzarote, la ola de Puerto Escondido en México o la gran ola de Nazaré en Portugal, donde el mítico surfista estadounidense Garret McNamara batió en 2011 el record de cabalgar la ola más grande del mundo de 24 metros de altura.

Actualmente se habla de surf de olas gigantes como el Billabong XXL, que ha llevado a extremos hasta hace poco insospechados la búsqueda del riesgo de los deportistas profesionales.

Por su gran popularidad, el surf se incluyó como deporte olímpico en el programa de los Juegos Olímpicos a partir de Tokio 2020.

Siempre quedaré impresionada por esas olas que se dibujan en el mar, y que, desde tiempos inmemoriales, muchos hombre y mujeres han querido cabalgar.

Lee mi relato "La última gota de agua" pinchando éste enlace.

Begoña Pombar.









sábado, 3 de julio de 2021

ROSALÍA DE CASTRO

 

ROSALÍA DE CASTRO

Para las generaciones más jóvenes Rosalía de Castro puede ser un nombre que no resulte muy familiar pero su vida y obra fueron un ejemplo de talento y combatividad.

Nacida en 1837 en Santiago de Compostela (Galicia-España).

Escritora y poetisa, una de las figuras indispensables del panorama literario del siglo XIX. La obra rosaliana ocupa un primer plano en la poesía española, por su densidad lírica, hondura humana, renovación métrica y recursos estilísticos. El nacimiento y la infancia dolorosa de Rosalía de Castro condicionan algunas tensiones dramáticas de su obra.

Fue una escritora adelantada a su tiempo que empleó el gallego en la literatura cuando aún nadie lo hacía.  Rosalía fue una pionera del pensamiento feminista, en 1858 a los 20 años publicó "Lieders", un manifiesto feminista en el que reivindica la libertad de la mujer . En sus obras denunció la pobreza del campesinado gallego y reflejó la situación de esa Galicia maltratada y desangrada por la emigración. Su obra supuso la recuperación de la conciencia galleguista.

Fue además representante del Romanticismo tardío junto a otros insignes literatos, como Gustavo Adolfo Béquer, y precursora de la poesía española moderna y del existencialismo.

Su obra inspiró a poetas de la transcendencia de Antonio Machado o Juan Ramón Jiménez.

Traducida a las principales lenguas del mundo, la autora universal incorpora a su obra la tristeza como manifestación sustancial de la existencia humana.

Aunque fue una asidua cultivadora de la narrativa con novelas como “La hija del mar” o “El caballero de las botas azules”, escritas en prosa castellana, donde sobresalió fue en el campo de la poesía a través de la creación de las que son consideradas sus tres obras clave: “Cantares gallegos”, “Follas Novas” y “En las orillas del Sar”.

En "Cantares gallegos" Rosalía nos ofrece una amplia interpretación del mundo socio-cultural campesino. Donde la "saudade" aparece como desamparo, como honda tristeza.

"Follas Novas" representa una nueva sensibilidad, una distinta concepción de la poesía. En esta obra descubrimos a cada paso un dramático afán de evadirse del mundo, de precipitarse en la muerte, de introspeccionar en el ser.

En los versos de "En las orillas del Sar" Rosalía proyecta un complejo mundo de tensiones subjetivas. Nos encontramos ante una poesía preferentemente introspectiva. La dimensión social tiene menos relieve que en los libros en gallego aunque no faltan los juicios intencionados sobre el país.

La valoración de la obra rosaliana fue menospreciada y marginada a lo largo de su vida, fue tras su fallecimiento cuando se produjo la valoración y mitificación de la escritora. Fue necesario esperar hasta la generación del 98 y los modernistas para que reconocieran en Rosalía a una creadora afín a su espíritu.