martes, 3 de octubre de 2017

MUESTRA TU AUTÉNTICIDAD

¿Estaré equivocada?
O en lo que creo estoy errada.
No puedo detenerme
si no tengo ayuda, lo haré sola
cuando me piden ser sumisa
en un minuto me vuelvo loca.

Me matas cuando me dejas
y no entiendes lo que espero
¿o es que pido el cielo?

Si no respondo a tus deseos
para ti ya no soy normal
bueno, quizás ya no lo soy
o puede que sea una de tantas
que lo estropean todo al final.

¿Qué tal si volvemos a empezar?
si seguimos la corriente,
este es un caso muy sencillo
que no ocupará mucho tiempo.

En este poema reflejo mis dudas en una relación. Indago en la autenticidad en la pareja, en practicar esa autenticidad aceptándome como soy buceando en mis propias esencias y buscando que así la relación sea más natural.

Hace poco, el conocido investigador de psicología de la personalidad, el doctor Yi Nan Wang sugirió que seamos capaces de desarrollar lo que él mismo ha acuñado como “autenticidad equilibrada”, donde se nos recuerda que toda relación recíprocamente satisfactoria pasa antes por una fase donde uno haya sido capaz de delimitar su identidad. Ya que una buena parte de las parejas llegan a “diluir” su yo para conseguir una mejor sintonía con la persona amada.
Lo más saludable en nuestras relaciones es precisamente que seamos capaces de practicar esa honestidad personal, donde ser franco no tiene por qué dañar y no obstaculizarnos a nosotros mismos ni dejar que otros lo hagan. Nos convertimos en víctimas por pensar ingenuamente que ser auténticos puede ocasionar algún daño a quienes forman nuestro entorno, y no es así.
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La mayoría fuimos dóciles, sumisos, manejables y complacientes, ajustándonos a una sociedad donde en ocasiones tener voz propia es poco más que una osadía. Es lo que nos hace tener miedo a mostrar nuestro auténtico “yo”, tememos ser rechazados,

Solo lograremos establecer relaciones afectivas más satisfactorias si conquistamos espacios privados y auto-conocimientos para mantener una auténtica fidelidad a nosotros mismos.
Begoña Pombar



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